Ultrafiltración
La ultrafiltración es un proceso físico mecánico a través del cual partículas y moléculas son retenidas por tener un tamaño superior al poro de la media o membrana. Dentro de esta clasificación se incluyen aquellas membranas o cartuchos cuya retención nominal va desde 0.1 micras hasta 0.005 micras.
La ultrafiltración es una tecnología especializada para potabilización de agua, pretratamiento a equipos de osmosis inversa, reúso de aguas grises o residuales tratadas, concentración de productos.
Campos y aplicaciones:
Potabilización de agua: desde residencias hasta plantas municipales, se utilizan para la eliminación de sólidos suspendidos, orgánicos, bacteria y virus. La aplicación más común es en plantas de tratamiento de agua superficial, aunque su excelente rechazo de virus y coloides ha ampliado su campo de aplicación a aguas de pozo profundo.
Pretratamiento a equipos de osmosis inversa: desde la década de los 90’s se comenzó a utilizar con gran éxito en aplicaciones donde los lavados de membranas eran muy frecuentes, aumentando el periodo entre lavados 8 veces y más. Las principales aplicaciones son cuando se tratan aguas superficiales y aguas residuales tratadas.
Reúso de aguas residuales tratadas: en un mundo con cada vez menor cantidad de agua dulce disponible, el reúso de aguas residuales tratadas es cada vez más común. Los sistemas de ultrafiltración permiten lograr un nivel de sólidos suspendidos totales mínimo, reducción importante de orgánicos remanentes (DBO5), excelente clarificación y la remoción de bacterias y virus.
Concentración de productos: algunas membranas de ultrafiltración son capaces de retener algunos productos y moléculas con pesos moleculares en el orden de los 100,000 daltons. Algunas proteínas y subproductos de la industria lechera caen en este campo de aplicación. En este caso el producto buscado no es el que permea las membranas de ultrafiltración, sino el que queda en el lado concentrado.
